El olfato de estos insectos es sensible a la química corporal de los humanos, y se sienten particularmente atraídos por las feromonas y estrógenos -hormonas preeminentemente femeninas-, por lo que las mujeres son la fuente de alimento que más efectivamente pueden detectar.
Además, los dipteros son receptivos al ácido fólico -sustancia esencial durante el embarazo- el cual es comúnmente ingerido como suplemento nutricional. Sin embargo, los mosquitos también buscan dióxido de carbono -indicador de la respiración-, además de que prefieren a las personas con altas concentraciones de colesterol y esteroides en la superficie de su piel.